Saturday, December 22, 2007

Resucita McCain

Por Helen Aguirre Ferré

John McCain es el único republicano que puede ganarle a un candidato demócrata, según el ex alcalde de la ciudad de Miami y reconocido analista político Maurice Ferré.Es más, el senador independiente de Connecticut, Joe Lieberman, quien fue candidato a la vicepresidencia en el 2000, dio su respaldo a la candidatura del republicano de Arizona. Lieberman, un hombre independiente en la política, abandonado por los demócratas por su apoyo a la guerra en Irak, obviamente no teme romper el molde. John McCain es igual. Abandonado por su partido por su postura sobre la inmigración, al proponer un plan mejor que penaliza e incorpora a los indocumentados que actualmente viven en el país, por lo menos unos doce millones de personas, y les ofrece obtener la ciudadanía a los que demuestren una conducta ejemplar. A McCain no le interesa seguir ciegamente las directrices del partido si cree que se puede tomar un camino mejor. Ese es el John McCain reformador. Ahora, se presenta como el lógico candidato tradicional republicano. De cierta forma lo es. Respalda una conducta firme y fuerte en la política internacional, apoyando a los aliados y no dejándose intimidar. También apoya rebajar los impuestos y la disciplina fiscal. Se opone a la retirada prematura de las tropas en Irak, apoya a la oposición en Cuba y el tratado de libre comercio para Colombia. McCain es el candidato de más edad, tiene 71 años y le gusta decir que es “tan viejo como la tierra”. Algunos usan su edad y posible fragilidad en su contra, pero él le asigna la importancia de la experiencia adquirida. Es una especie de “más sabe el diablo por viejo que por diablo”. Quizás sea eso lo que tenía en mente el Boston Herald, un periódico del Estado de Massachussets que opina que “hay momentos en la historia de la nación, tan precarios, que piden a gritos un líder estable y con experiencia, una persona tan confiable que él pondría el destino de este país en sus manos. Este es uno de esos momentos. Y el Senador John McCain es esa persona”. Es curioso que el Boston Herald no apoye a Romney, cuando éste fue gobernador de ese Estado y es precandidato presidencial.Y, aunque McCain sea considerado como demasiado republicano en ese cuadro, él habla con la franqueza que los votantes anhelan. Y esto es importante, particularmente en un Estado como New Hampshire, donde el 45% de los votantes son independientes y tienen el derecho al voto en las primarias. Las encuestas demuestran que la estrategia de McCain es la correcta. Entre las encuestas más interesante está la de USA Today/Gallop, que muestra a McCain por encima de Romney en ese pequeño pero influyente Estado. Aunque es prematuro compararlo con Lázaro, la resucitación de McCain es fascinante.Cuando McCain se postuló formalmente, se creía que nadie le podía ganar entre los republicanos. Luego, su campaña se fue desintegrando, con su apoyo sobre lo de la guerra en Irak, que todo parece indicar que McCain tenía razón, y el dilema sobre los indocumentados. Su nueva popularidad indica que la campaña presidencial es un campo abierto, con muchos votantes indecisos que están ansiosos de encontrar un buen candidato a quien aferrarse. Y es que las campañas electorales de sus contrincantes están enfrentando problemas. Mitt Romney no ha podido superar las dudas sobre su religión mormona o la ironía de emplear indocumentados, algo que contradice su campaña tan recalcitrante sobre el tema. Rudy Guliani está perdiendo el lustre de ser el alcalde del once de septiembre, mientras que el ministro evangélico Mike Huckabee alcanza más popularidad. El simpático gobernador de Arkansas, Huckabee, parece estar a la delantera en las preferencias en Iowa; sin embargo, su populismo evangélico no pinta mucho en New Hampshire, conocido como el Estado de Granito. El tendrá más influencia en Carolina del Sur. Guliani, sabiendo que tiene pocas perspectivas de ganar entre los republicanos más conservadores de Iowa y New Hampshire, apunta sus cañones hacia la Florida. Y este Estado, que celebra sus elecciones primarias el 29 de enero, será un campo de batalla importante para ambos partidos. El reto para McCain será arrebatarle la victoria a Guliani.

Saturday, December 15, 2007

El carácter moral sí importa


Por Helen Aguirre Ferré


Lo único que sé sobre el béisbol es que mi hijo menor lo juega. Fuera de eso, confieso tímidamente que conozco poco. Pero el escándalo por el uso de esteroides entre los jugadores de béisbol ha obligado a muchos a reconocer que el deporte, tristemente, se ha corrompido.
Si no fuese que el béisbol es el deporte que tradicionalmente más se asocia con ser norteamericano no estaríamos hablando del tema. Quizás quedaría como una noticia más de jugadores que abandonan sus principios por ganar a toda costa.
El carácter moral es importante. Por eso que esta noticia asusta. Hacen falta ídolos genuinos que capturen la imaginación nacional, particularmente de los niños y jóvenes que buscan ejemplos a emular. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, declaró en un comunicado de prensa que "el uso de esteroides es un ejemplo terrible para los más jóvenes al alentar conductas que son física y moralmente destructivas."
El anuncio viene después de una investigación asignada al ex senador y embajador George Mitchell quien denuncia el uso masivo de sustancias llégales cuyo propósito es aumentar el rendimiento físico del que las ingiere. La drogadicción ha corrompido al deporte nacional y peor aun, muchos lo sabían ya. Era obvio. Antes, cuando los jugadores envejecían, su juego se deterioraba. Ahora, cuando envejecen juegan mejor convirtiendo a los esteroides en la Viagra de los deportes.
El informe Mitchell es categórico en su acusación a los dueños de los equipos de béisbol de estar más preocupados por sus ingresos que por la salud física y mental de sus jugadores. Tampoco les importó defraudar al público, cuyo cariño y apoyo son indispensables para mantener sus impresionantes estados financieros.
Así como el abuso a los esteroides puede ser grave, causando infartos, infecciones e hipertensión, entre otras cosas, también mata los principios morales básicos con los cuales aprendemos a salir adelante, desarrollando talentos y superándonos para ganar en equipo. Por eso es que los deportes son importantes para los niños. Aprenden a jugar en equipo. Sacrificarse por el bien del grupo y el honor de representar a la escuela o comunidad en un juego forma parte de esa conciencia colectiva que luego se traduce en una convivencia en conjunto que es indispensable. Se aprende a ganar y a perder con decoro.
Pero el uso de drogas ilícitas destroza esos principios. Peor aún, este escándalo les ha tocado de cerca a muchos niños cuyos ídolos eran aquellos deportistas que parecían ganar con el sudor de su frente cuando en realidad eran unos corruptos más.
Claro, el escándalo en el deporte no es algo nuevo. Según los mejor informados, las Medias Blancas de Chicago se vendieron frente al Cincinatti en el juego de las Grandes Ligas de 1919, y los paros del ’81 y el ’94 cortaron las temporadas sin consideración alguna por el público.
Pero siempre había algún jugador que captaba la imaginación con las demostraciones de sus grandes talentos naturales. Ahora, el escándalo daña la imagen de jugadores específicos como Roger Clemens, Barry Bonds, Jose Guillén y Alex Cabrera, entre otros. Se sabe que hay muchísimos más involucrados en esto y muchos lo están negando. Lo tienen que hacer, sus contratos multimillonarios dependen tanto de su buena imagen como de su capacidad física.
¿Qué hacer? Esa pregunta tiene respuesta difícil. El senador Mitchell recomienda que no se castigue a nadie porque muchos que usan esteroides no han sido descubiertos y sería injusto castigar sólo a algunos. Por otra parte, ¿cómo no va a haber una consecuencia por un acto ilícito al ser descubierto?
Cómo va a sobrevivir el béisbol como el deporte nacional, no lo sé, pero sí sé que esto ha sido una llamada de alerta para que regresemos a una vida más sencilla y sana en donde sea mal visto el ganar sin importar las consecuencias. De otra forma, perdemos todos.

Saturday, December 8, 2007

La fe de Romney


Por Helen Aguirre Ferré


Mitt Romney no debió haberse visto obligado a pronunciar un discurso sobre su religión por ser mormón, pero me alegra que lo haya hecho. Nos recordó que tener fe en Dios y en la patria no son cosas incompatibles, todo lo contrario.
Por demasiado tiempo, la religión, en términos generales, ha sido el blanco de la izquierda secular en los EE.UU. que convierte la separación de la iglesia y el estado en la separación de Dios y la sociedad, ignorando la realidad de que la Constitución norteamericana está basada en el concepto de que los derechos inalienables del hombre provienen de Dios.
Desde 1963, cuando la Corte Suprema dictaminó que la oración en las escuelas públicas era inconstitucional, hasta la demanda en contra de una celebre frase en el Juramento a la Bandera, "una nación, bajo Dios" que por el momento sigue en pie, ha habido un acoso al derecho a la oración en actos públicos.
Es una interpretación equivocada de la historia norteamericana y su importancia.
Los primeros inmigrantes a los Estados Unidos buscaban refugio de la persecución religiosa de Inglaterra. Para ellos, ser libre era sinónimo de la dignidad fundamental del hombre, que es innegable por venir de Dios. Toda religión y, por ende, todo hombre merece los mismos derechos. Fue el comienzo del concepto de los derechos humanos.
De ahí, los hombres más brillantes de la época, quizás de toda la historia política de la nación como Franklin, Jefferson, Hamilton y Adams, forjaron un sistema de gobierno que permitía y fomentaba la libertad religiosa sin que una religión se impusiera sobre otra.
Por eso la pregunta fundamental, ¿de dónde emana el poder?, se contesta fácilmente con la fe correspondiente: de la mano de Dios. Para los de esa izquierda implacable, ésta es una parte de la historia que convenientemente ignoran. Con un afán de divorciar al pueblo norteamericano de la religión, del cristianismo en particular, ellos satanizan a Dios ante el público.
Desafortunadamente, las cortes los han apoyado. Está prohibido poner un Menorah o un Nacimiento en propiedad municipal. La discusión se ha convertido en una guerra cultural. Inteligentemente, Romney ha decidido enfrentar la incomodidad pública con su fe mormona.
No sé si la religión mormona es anticristiana o si es un culto religioso. No creo que en el caso de Romney importe mucho. Lo mejor es juzgarlo por su comportamiento. En cuanto a su vida privada, ha sido tan estable que se puede decir que es casi aburrida. Casado por más de 38 años con la misma esposa, la madre de sus cinco hijos, Romney tiene las cualidades del hombre tradicional, trabajador, de sólidos valores familiares. Eso incluye la religión de sus padres.
"Es importante reconocer que aunque existan diferencias teológicas entre las religiones de Estados Unidos, compartimos un credo común de convicciones morales. Y en lo que respecta a los asuntos de nuestra nación, por lo general, una norma sensata es concentrarse en éstos últimos: en los grandes principios morales que nos instan a todos a ir en pos de una causa común," afirmó Romney.
Tiene razón. Para algunos, puede que suene radical, pero simplemente es un regreso a nuestras raíces.
Pueden existir motivos por los cuales no favorecer a Romney. Por ejemplo, su actitud hacia la reforma inmigratoria es lamentable. Sin embargo, él es un hombre bueno con su fe bien puesta en Dios, su familia y la patria. Estos son méritos que ningún debate político o religioso le puede quitar.

Saturday, December 1, 2007

La derecha responde


Por Helen Aguirre Ferré


Es cierto. El idiota izquierdista regresó y con fuerza, como lo señalaron Plinio Apuleyo Mendoza, Álvaro Vargas Llosa y Carlos Alberto Montaner en su último libro, "El regreso del idiota.," donde los que llegan al poder dentro del marco democrático hacen todo lo posible para destruirlo.
A eso se le llama el socialismo del siglo XXI, como ahora se le llama a la ideología comunista que azota a Centro y Suramérica.
A la vez, algo importante y alentador ocurre: La derecha responde. Jóvenes y viejos, todos valientes, marchan en contra de convertir a Venezuela en un estado socialista al estilo de Cuba. Este "¡No!" tan contundente se escucha no sólo en las calles de Caracas, sino también en La Paz, Quito, Managua y La Habana a pesar de múltiples amenazas. Si la teoría del domino está vigente aún, éste podría ser el momento decisivo para el movimiento democrático, pero mucho dependerá del resultado de las elecciones en Venezuela.
Aunque las encuestas denotan a un país dividido, la oposición chavista se ve favorecida, en gran parte, por estar encabezada por los estudiantes universitarios y no por un partido político. Como si fuera poco, el hambre también es un factor. En los mercados venezolanos la escasez de los productos básicos es evidente. Chávez no ha cumplido con lo prometido. A pesar de que el precio del petróleo está a sus niveles más altos, los venezolanos viven con más pobreza.
Además, según Human Rights Watch de Nueva York, las nuevas propuestas de Chávez le permiten suspender los derechos básicos de los ciudadanos bajo un estado de emergencia perpetuo. Los jóvenes marchan en oposición a estas imposiciones, ya que son ellos los que más tienen qué perder.
Los bolivianos bien lo saben. Por eso, luchan en contra de las ingerencias e incoherencias antidemocráticas del Presidente Evo Morales. Aquí la resistencia civil es más volátil con paros de trabajo y fuertes encuentros con las fuerzas gubernamentales. Esta huelga incorpora 2/3 del país y representa el 80% de la riqueza del país andino con más de diez millones de habitantes. Los líderes cívicos recurren a los foros internacionales para denunciar las violaciones a los principios democráticos.
En Nicaragua, la insolencia del presidente sandinista Daniel Ortega, al amenazar con un gobierno por decreto si la Asamblea no hace lo que él dicta, está logrando el sueño ilusivo de unir a los líderes de los partidos democráticos. Ortega, hombre de una abominable conducta tanto personal como de jefe de estado, está pataleando porque parece que los nicaragüenses se han cansado del acomodo que le permitió mantenerse en el poder dentro y fuera de la casa presidencial. A esto se le puede agregar el impacto positivo de la Iglesia Católica que tanto en Managua como en Caracas clama por el respeto a la dignidad individual.
Mientras tanto en el Ecuador no existe un estado de derecho. El mandatario Rafael Correa, el más preparado de los presidentes mencionados, se cansó de la danza con la democracia y eliminó al Parlamento nombrando una asamblea que le otorga poderes dictatoriales de inmediato. Visto por dentro, Correa no pudo controlar a la mayoría de los parlamentarios y la derecha en Ecuador está debilitada. No obstante, poco antes de instalarse la nueva Asamblea, la prensa relató fuertes disturbios en la provincia petrolera de Orellana.
En La Habana, los estudiantes están pidiendo el cambio, no sólo a través de la pulsera de goma que llevó al gobierno a arrestar a docenas de jóvenes, sino que también claman por el derecho a estudios universitarios sin interferencia del gobierno. La preocupación oficialista es tal, que el gobierno emitió un editorial supuestamente escrito por Fidel Castro advirtiendo "tiempos duros" para Cuba si Chávez pierde en Venezuela. Como si la izquierda estuviese pegada con chicle, ¿tan frágil podría estar?
Lo que si es seguro es que la derecha está más alerta y dispuesta a no jugar más con su suerte, debido a que ya se ha comprobado que no es suficiente disfrazarse de demócrata, sino que hay que ejercer como demócrata. De lo contrario, como dice el viejo refrán, "aunque se vista de seda, mono se queda".